miércoles, 19 de julio de 2017

ENRIQUE MONO VILLEGAS






Armusa recupera a Enrique Mono Villegas celebrando en TV los 71 con 3 dùos de piano.

martes, 11 de julio de 2017

HANS LÜDEMANN’S ROOMS - "BLAUE KREISE"



Ultima producción de un veterano pianista  que ha colaborado con varios músicos de renombre; Paul Bley por nombrar alguno y con una carrera envidiable, desde lo creativo. Compositor más que interesante acopla al contrabajista Sebastién Boisseau y Dejan Terzic  en batería y percusión.

El álbum presenta doce composiciones, de las cuales hay un Ornette “Humpty Dumpty” y el corte nro.9 del baterista. La música es bastante imbrincada y aunque su anclaje es la melodía, el juego del líder es muy convincente y técnicamente perfecto.

Se trata de un trabajo ambicioso que abre espacios tanto para los que buscan senderos contemporáneos, como los que estén en la frontera vanguardista.  Los arreglos y la utilización de un infeccioso piano virtual en el corte “Run”, agregan otra capa de complejidad a los procedimientos cíclicos de esta propuesta en permanente movimiento.

Desde el piano se abre una puerta muy amplia a la improvisación, dentro de enmascaradas composiciones, donde convive un material abierto que genera el juego imprevisto o la tensión exacerbada y ese espacio reserva muchas sorpresas. Los acompañantes de Hans han sabido canalizar  el rico potencial expresivo de las composiciones, reforzando la visión de conjunto no cayendo en fugas individuales.

La utilización de una campana al final de varios de los temas coloca un toque ritual para esta ceremonia muy intensa, que provoca una mágica fascinación inquieta y densa. Tres músicos inmersos en un desarrollo de creación pura. Magnífico! 

Hans Lüdemann : Piano
Sébastien Boisseau : Bass
Dejan Terzic: Drums
P:(2017)




Hans Lüdemann's ROOMS "Spring Rites" 

Studio session for the album "Blaue Kreise" (BMC records) at BMC concert hall, Budapest. Recorded on June 12, 2015 - audio recording by Viktor Szabo. 

Video by György Sebők / Longmusic Production. Music

lunes, 3 de julio de 2017

ENTREVISTA - MATTHEW GOLOMBISKY - 2º PARTE



IDJ. Hay muy buenas tapas, “front cover” como se dice en tu país, me gustaría pasar por mis manos la de Charles Rumback, una de las mejores o la de Paul Dietrich, gran trabajo por cierto. Completando la pregunta anterior y en el mismo sentido:   

¿Qué tipo de estilo buscas para complementar la música desde lo visual?

Las tapas y empaques cambiaron durante la vida de ears&eyes. La palabra “eyes” (“ojos”) se refiere al arte, ya que la parte visual es muy importante también. El sello no tiene un estilo específico como ECM, hay muchas diferencias entre nuestras tapas. Para mi es muy importante que el arte pueda “decir” algo sobre la musica; que esten juntos con un mismo objetivo: que sea una representación de la música, como el arte del álbum Tall Tales de Jon Deitemyer en el que sus canciones se escribieron en base a sueños.

En e&e, ponemos mucho tiempo en el arte. En los primeros años, muchos lanzamientos tuvieron tapas pintadas a mano, o con tela cosida, o con origami. Ahora estoy trabajando mucho con artistas de Buenos Aires para hacer las tapas y el arte: Federico Maksimiuk, Magdalena Fumagalli,, Luke Etcheverry, Ailim Melillan; fijate las tapas de Dedicated, True North, Live at The Green Mill, Tall Tales, By A Thread, y/o Gustav 29 Hanna Concerto, por ejemplo.


IDJ. ¿Sos ahora más productor que contrabajista?

Esa es una pregunta difícil. Es verdad que en el pasado tocaba todas las noches de la semana y hoy en dia esa frecuencia es mucho menor. Pero no he dejado de tocar, componer, y armar shows. En Agosto de este año tengo un lanzamiento propio y voy a tocar en diferentes partes de EEUU. Pero en general, es verdad que ahora estoy trabajando mucho mucho más con ears&eyes...todos los días estoy haciendo cosas para ears&eyes!

IDJ. Hay conformismo de algunos de tus pares americanos en no salir a mirar de que va la cosa en otros lugares del mundo y compartir saberes, experiencias o zapadas (JAM en Estados Unidos)

No si es verdad. Pensando en lo que más conozco, a Chicago y sus músicos, veo que hay mucho “crossover” no solo entre estilos de música, como músicos de jazz colaborando con músicos de rock/ruido, sino también entre ellos y, por ejemplo, músicos europeos. De hecho, hay festivales dedicados a traer músicos desde Europa para generar esas colaboraciones, festivales enteros! Creo que hoy en día, por esta era de internet y la tecnología digital, el mundo es mucho más pequeño y cualquier persona puede aprender cualquier cosa que se proponga y todos eventualmente pueden hablar el mismo “idioma” lo que hace las colaboraciones más fáciles y divertidas.

IDJ. ¿Influencias que te hayan marcado como músico?

Cuando tenía 10 años, empecé a tocar cornet (trompeta) y despues compre y aprendí a tocar el bajo eléctrico. Desde el principio fui muy fan del metal y me encantaba Nirvana, Metallica, Living Colour, KMFDM, Faith No More, Primus, Infectious Grooves, and NIN. Más adelante me enamore del metal escandinavo; algunos álbumes importantes para mi fueron Orchid de Opeth, Brave Murder Day de Katatonia, Rain Without End de October Tide y The Jester Race de In Flames.

En la secundaria, deje la trompeta y empecé a tocar el bajo en la big band del colegio. Me enamore del jazz. Tocamos mucho Count Basie y Duke Ellington. No me enamore del jazz por el jazz en sí, sino por la libertad que me daba, el requisito de la creatividad. Después de crear mis propios sonidos y aprender teoría de escalas y acordes, me fascinaba que podía tocar la misma canción una y otra vez, y tocarla de manera diferente expresando diferentes ideas y/o sentimientos cada vez. De eso fue de lo que me enamore, del proceso creativos. 

Mi primer disco de jazz fue Volume 1 de Miles Davis. Después, en la universidad (1997-2001), me cruce con otros discos que me resultaron super intrigantes como Miles Smiles, My Funny Valentine ('64) de Davis, A Love Supreme, Giant Steps, Juju de Wayne Shorter, Bitches Brew, and In A Silent Way. Ornette Coleman, su estética y música, especialmente con Charlie Haden, Don Cherry y Blackwell/Higgins, me volvieron loco. Por lejos, Charlie Haden se convirtió en mi mayor influencia e inspiración como músico! Compre todo Montreal Tapes de Haden inmediatamente después de escuchar el de Cherry y Blackwell! También me interese muchísimo en Mingus, Monk, Charles Lloyd, Jim Hall, Brad Mehldau (me enamore de vuelta, esta vez con Larry Grenadier), Brian Blade Fellowship, Drew Gress, Eric Dolphy, Dave Douglas, Kurt Rosenwinkel, Paul Motian, Lee Konitz, Chicago Underground Duo, Sex Mob, Isotope 217, el “nuevo” cuarteto de Wayne Shorter en 2001, y más. 

Pero también algo muy importante durante esta época fue el descubrimiento de Steve Reich, Stravinsky, Bartok, Rachmaninoff, Ralph Vaughan Williams, y Debussy. Tuve la suerte de que, aunque estaba estudiando Jazz como carrera de grado, gracias a un gran profesor, Dr. Joyce Dorr, mi universidad requería el estudio de no solo historia de la música y clases de teoría, sino también clases de música clásica del siglo XX. En lugar de lecciones de bajo, por un año, tambien tome clases de percusion afro-cubana y me interese muchísimo en Cachao, así como tambien bossa nova de Brasil. 

Una vez graduado, me mude a New Orleans donde pude explorar nuevas ideas con muchisimos musicos de mi estilo, para remarcar Will Thompson, Quin Kirchner, Matthew McClimon, Robin Boudreaux, Milton Villarrubia, Simon Lott, y donde pude escuchar (y también tocar con) personas como James Singleton, Tim Green, Ed Petersen, Rob Wagner y Johnny Vidacovich. Formábamos bandas y tocabamos de manera libre por horas, escribiendo temas, saliendo de gira, y realmente encontrando posibilidades en nuestra música con nuestras diferentes personalidades e historias. 

Durante este tiempo, desde el punto de vista de jazz/clásico, escuchaba mucho al Esbjörn Svensson Trio, Nils Petter Molvaer, Erik Truffaz, Gavin Bryars, Ben Monder, Jim Black, Kornstad Trio, Jan Garbarek, John Hollenbeck, The Bad Plus, Skuli Sverrisson, Hamid Drake, William Parker, Cinematic Orchestra, Tony Malaby, Ken Vandermark, Arvo Pärt, Henryk Gorecki, y Richard Wagner.

También obtuve mi Maestría en composición (clásica) con uno de los profesores más importantes que tuve, Dr. Jerry Sieg. Después de varios años en New Orleans y después del huracán Katrina, me mudé a Chicago lo cual fue una experiencia increíble que me permitió experimentar aún más, en una comunidad de músicos excelentes y con una audiencia muy abierta a escuchar cosas nuevas y lejanas a la norma.

IDJ. ¿Qué música escuchas por puro placer?

Depende del dia y de la hora! Siempre estoy buscando música nueva, pero ejemplos recientes que no son jazz son: Phoenix, Bonobo, Matthäus, Good Kids, Major Player, Tortoise, Bells Atlas, Radiohead, Sufjan Stevens, In Tall Buildings, Fell Runner, Moongriffin, Jamiroquai ...

IDJ. ¿Qué otras formas de arte llaman tu atención? 

Me encanta la literatura, soy fan de las obras clásicas como Kurt Vonnegut y Joseph Keller. También me gusta mucho el arte visual, específicamente estilos como expresionismo abstracto, expresionismo, surrealismo, y puntillismo.


© Impronta de Jazz

lunes, 26 de junio de 2017

ENTREVISTA : MATTHEW GOLOMBISKY - 1º PARTE



Contrabajista y fundador del sello discográfico “Ears&Eyes Records”, originario de la ciudad de Hillsborough en tierras de Trump, vivó en varias ciudades de aquel país hasta  afincarse en su destino actual: Buenos Aires. 
Padre de familia, desde hace un tiempo, que pasea su vida en esta parte del mundo y se da tiempo para todo, tirando los mejores cortes a la parrilla. 


IDJ. Cualquier argentino, te diría ¿qué haces acá?, cuando naciste en el primer mundo y más con una profesión que quizás por cantidad de habitantes y de ser el centro del mundo, tendrías mucho más trabajo. De hecho New York lleva por sobrenombre: "La Ciudad de los músicos".

¿Cómo llegaste por estos caminos y cuáles serían las ventajas y desventajas de hacer y producir jazz desde acá con respecto a hacerlo en Norteamérica?

A fines de 2008, tuve el impulso de mudarme a un país nuevo y probar algo diferente. En su momento vivía en Chicago, tocaba, componía y creaba conciertos y giras con mucha gente asombrosa pero pensaba que si no viajaba en ese momento, tal vez no iba a poder hacerlo nunca. Mi primera idea fue ir a Praga o Berlín porque conocía de haber tocado en Berlín en 2005.

También porque se un poco de francés y alemán, y me gusta la región en general. Pero fin de año en el hemisferio norte es invierno, así que Alemania y República Checa no es tan agradable. No es tan frío como Chicago donde son meses y meses de nieve, pero la verdad es que prefería irme a algún lugar con sol y calor! Un amigo me contó que Buenos Aires era re lindo con buena gente, comida rica y re copado. 

Busque algunas cosas en la web y me decidí! No sabía español, excepto algunas palabras como “hola, adiós, uno, dos, tres, cuatro, salsa, taco, quesadilla, burrito, etc”. Igual, averigue sobre Buenos Aires y dije, creo que es un lugar que voy a disfrutar mucho. Vendí mis cosas (menos mis bajos y libros de música), compre un pasaje a Bs.As, alquile un cuarto en un departamento en Boedo, y me vine con una valija y un bajo acústico, nada más.

No conocía nadie y no conocía la ciudad. Durante las primeras semanas estuve sin reloj, celu, ni acceso a wifi/internet y no podía charlar con nadie del barrio, tampoco mi roomate. Tengo muchas historias sobre esas primeras semanas pero bueno, vamos a seguir. Para acortar la historia larga, conocí una chica muy perfecta para mi, nos enamoramos, y pensé en quedarme en Bs.As, pero ella consiguió una beca para estudiar en EEUU. Entonces volví a EEUU por tres años y, después de ese tiempo, volvimos a Bs.As y hace ya 4 años que estamos acá.

Actualmente mucho de mi trabajo es online. Puedo charlar con artistas a través de Google Hangouts y/o FaceTime. No estoy teniendo que buscar nuevos artistas porque muchos de mis amigos y su entorno en Chicago ya conocen ears&eyes. Por eso, muchos lanzamientos de ears&eyes son de músicos de Chicago. También estamos creciendo y tengo lanzamientos de Bélgica y Croacia y además mucho de mi trabajo, como marketing y comunicación con gente de prensa, y la empresa que produce los discos, vinilos, y cassettes, todo es online. Adicionalmente, tengo muchas ganas de trabajar con músicos en Buenos Aires porque hay mucha música muy creativa. Ya estoy en conversaciones con un contrabajista que me gusta mucho, Juan Bayon. Bs.As está lleno de buenos músicos y también sellos, por ejemplo, me gusta mucho el trabajo y los lanzamientos de Kuai Music y Nendo Dango.


IDJ. Manfred Eicher era contrabajista como vos y un día sintió que era más útil del otro lado del vidrio, al lado de la consola. ¿Hay alguna similitud con el hecho que compartís ambas pasiones, como el alemán?

Manfred Eicher es una persona muy importante para la música creativa, linda, nueva y avanzada. Nunca se me ocurrió que mi trabajo es similar al suyo, pero, ahora que lo mencionas, es verdad que ears&eyes está lanzando música creativa, linda etc etc, como ECM. Pero ECM es ECM. Otro mundo! Yo particularmente no diría que he cambiado el lado del vidrio. Actualmente sigo tocando y componiendo mucho; y los músicos de ears&eyes hacen muchas cosas por cada lanzamiento.

Es más como una comunidad. Obviamente mucho de mi trabajo es de preparación para vender los discos online y psíquicamente, contactando prensa, y pensando que podemos hacer para poner la música a disponibilidad en la mayor cantidad de oídos que podamos, produciendo videos, a veces el diseño/arte… es verdad que es mucho. Pero, no me puedo comparar con Manfred Eicher! Jajaja!

IDJ. Estando en Buenos Aires, ¿como contactas a los músicos y le das forma a determinado proyecto?

Como te contaba, suelo usar FaceTime para mis reuniones con los músicos. También, un diseñador de Buenos Aires es quien está haciendo el arte de muchos discos, pero igual estamos en contacto por email y WhatsApp!.

 Para definir si quiero trabajar con un nuevo disco, la música tiene que ser nueva, inspiradora y creativa. Otra cosa en la que siempre estoy pensando es si puedo conseguir prensa, si hay una historia sobre ese disco o el músico. Si no hay historia, es más difícil que los escritores escriban al respecto porque hay mil lanzamientos por semana y tenemos que tener más que solo el audio.

No estoy seguro de esto pero creo que el espacio que tienen los críticos de este tipo de música es cada vez menor así que tenemos que ofrecer no solo buena música sino tambien una historia para contar y cualquier otro tema relevante que el músico pueda ofrecer. También por eso, desde ears&eyes, ofrecemos streaming exclusivos, video premieres, etc.

IDJ. Distribuis el material de manera digital, método que tiene una llegada más directa, sobretodo para quienes difundimos. Y también en formato físico. ¿Como ves el reflotamiento de formatos como el vinilo y el mismo cede en comparación con la marabunta digital que todo lo devora?

Siempre trato que, en la medida de lo posible, e&e tenga algo físico que ofrecer a nuestros fans y seguidores, algo físico que, en teoría, inmortalice esta música. Por supuesto, algunas personas prefieren comprar algo más simple y pequeño, por ejemplo downloads digitales. 

No quiero que esas personas no puedan disfrutar de nuestros lanzamientos. También es fácil ofrecer versiones digitales, entonces, porque no? Otra cosa a considerar es que, y esto es una percepción ya que no tengo información concreta al respecto, muchas veces nuestra audiencia no considera serio un lanzamiento que se realiza solo de manera digital vs algo fisico también. Es como que pensaran, “bueno, si este artista no se dedica lo suficiente a producir algo físico, entonces no debe ser de buena calidad”. Aunque falso, y aunque esta persona compra versiones digitales igual, es una manera de pensar.  Otra vez, solo una teoría pero, por esto, es que tratamos de lanzar discos físicos en la medida de lo posible. Y aun con todo esto, me contradigo a mi mismo porque el último lanzamiento de e&e, Gustav 29 Hanna Concerto, fue solo digital!

Creo que hay aspectos positivos y negativos de la nueva tecnología digital, pero lo importante es que esta acá y puede ser aceptada, ignorada, magnificada y/o manipulada como se quiera. Creo que es una oportunidad y una desventaja. Por ejemplo, hoy en día puedo compartir álbumes con gente de prensa de manera más rápida, fácil y barata. Por otro lado, las personas que decidieron no comprar reproductores de CD, cassette, y/o tocadiscos aun pueden participar de nuestra música. Las personas que deciden tener música disponible cuando salen a correr, tomarse un colectivo, etc pueden participar en lo que estamos haciendo, y eso me encanta.

Pero también creo que muchas personas creen en tener la música en sus manos, y por eso los formatos físicos. Estas personas pueden o no ser conscientes del hecho de que toda su música está en una app o una página y que una compañía, como Spotify, decide si un determinado álbum o artista no genera ingresos suficientes y deciden si lo borran y no lo ofrecen más. Los consumidores de Spotify no participan de esa decisión y son los que pierden. Entonces ser dueño de la música también es importante y nos aseguramos que eso sea una opción para nuestra audiencia. También creo que las personas que escuchan jazz son diferentes a la audiencia típica de, por ejemplo, rock/pop en tanto que nuestros oyentes entienden el tiempo, energía, esfuerzo, costo, y amor que significa convertirse en un músico de jazz competente, y están más que felices de participar en ese tipo de relación, es decir, son más propensos a pagar por la música.

IDJ. Se están viviendo momentos muy productivos en el País en cuanto a jazz local se refiere. Hay sellos, festivales y movidas que van desde el jazz más ortodoxo hasta el free más visceral o la música improvisada.

¿Estás al tanto de lo que se hace puertas para adentro? ¿Qué músicos locales podrías mencionar entre tus preferencias?

Si! Es un gran momento con mucha música nueva, creativa, y excitante. También, hay muchos clubes nuevos que están presentando, en general, arte nuevo. Me gusta mucho el trabajo y música de los sellos Kuai Music y Nendo Dango, los clubs como La Pipa de la Pepa, Café Vinilo, y El Quetzal, el Festival Internacional De Jazz, y músicos como Juan Bayon, Andrés Elstein, Tatiana Castro Mejía, Pablo Motta, Ramiro Flores con su banda El Jardín de Ordóñez, las revistas y blogs como BA Jazz Magazine y ArgentJazz, escuelas gratis como el Instituto de Música y la  Escuela de Música Popular en Avellaneda y hay mucho más! Es verdad que es una época muy importante para Bs. As y la escena de jazz.

IDJ. El sello está destinado a producir nueva música. Si tuvieses que ubicarla estéticamente, ¿En que lugar la pondrías ?

Mi idea siempre es lanzar buena música; debe ser fresca, interesante, intrigante y sincera. Muchos lanzamientos son de jazz/música creativa, pero no todos. Por ejemplo, hay algunas bandas de rock/soul, pop, electrónica y folklore (de EEUU). 







© Impronta de Jazz 

miércoles, 14 de junio de 2017

WILLY CROOK & FUNKY TORINOS




VIERNES 7 DE JULIO, 21 y 24 HS.

SÁBADO 8 DE JULIO, 21 y 24 HS.

BEBOP CLUB

Moreno 364, San Telmo - CABA

Entradas: $300.-


A la venta a través de www.bebopclub.com.ar o en Aldo's Restaurante 

(de 15 a 20 hs.)


Info al : 4331 3409 ó 4343 0823


Willy Crook, el astro del funk nacional vuelve a Bebop Club con su formación legendaria, los Funky Torino's, para continuar presentando su nueva placa "X" en dos noches con doble función.

ACERCA DEL SHOW

El saxofonista y guitarrista nuevamente se sube al escenario de Bebop Club donde continuará presentando su reciente EP, con seis canciones inéditas, además de hacer un repaso por su mejor repertorio funk. 

Una nueva cita de música y buen gusto. Entre clásicos del funk, soul y jazz, interpretará "Dat on", "Fingers" y "Mortal", temas inéditos de su nueva placa X, que lo devolvió a los estudios de grabación luego de su logrado trabajo Fuego Amigo (2004), el cual reeditó este año. Su nuevo disco "X", contiene seis canciones, entre ellas versiones de "No te culpes", "Wives and lovers" y "Outstanding", y está disponible en la plataforma badcamp. 

Con la picardía y el carisma que lo caracteriza, Willy Crook vuelve para dar un concierto memorable y demostrar una vez más, que es el referente del género en nuestro país.





ACERCA DE WILLY CROOK


La carrera musical de Willy Crook comenzó con la guitarra y años después el saxo. Vivió durante varios años en Europa (España, Marruecos, Francia).Cuando regresó a la Argentina, formó parte de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota; en los dos primeros discos de la banda (Gulp y Oktubre) registró su saxo. En 1986 se sumó a Los Abuelos de la Nada (realizó la última gira con la banda antes de la muerte de Miguel Abuelo). 

Estuvo junto a Los Toreros Muertos en España y en 1990, fue parte los Lions In Love (formado por Daniel Melingo). En 1993, Daniel Melingo produce el material de lo que fue el lanzamiento de la carrera de Willy Crook: Big Bombo Mamma, grabado entre Buenos Aires y Madrid. Finalmente, en 1994, el disco se edita en Argentina, España, Bélgica y Holanda. 

Paralelamente, Crook colaboró con artistas como: Rita Marley, Charly García, Los Fabulosos Cadillacs, Riff, Man Ray, Memphis, Fontova Trío, Los Encargados, Sumo y más... En estos momentos se encuentra presentando su reciente material discográfico N º X.


Willy Crook & Funky Torino's

Integrantes: Willy Crook (guitarra, saxo y voz), Esteban Freytes (bajo), Juan Cava (batería) y Leonel Duck (teclado), Jimena Collado De Giovannini (coros)


domingo, 4 de junio de 2017

DAMIEN POOTS - LA RUTA NATURAL


Comentar este trabajo me estimula sobre lo que se engloba dentro de esta nueva vertiente de músicos, que propician la apertura de espíritu desde una actitud libre que cada vez más, deja de ser utopía por estos lares. Califique si es adepto a los rótulos, el estilo que quiera.   

Por otro lado el sello KuaiMusic, sigue apostando por una verdadera visión artística, que encuentra eco en todos aquellos que seguimos explorando territorios ambiguos con una  continuidad de propuestas muy interesantes.

Músico nacido en 1984  en la ciudad de los míticos estudios Abbey Road, se instaló en Buenos Aires en 1993 y este es su segundo trabajo donde destaca su buen gusto y su aguda intelección estética.

El guitarrista aguijonea desde las seis cuerdas un juego intimista, cuyo cuerpo elemental basa su energía sutilmente canalizada en su toque sosegado; porque sus formas se definen hacia la introspección aportando pinceladas, que divagan con una luminosidad sonora intimista y madura. Una esfera llena de matices que emana nostalgia y es desde ahí donde surge el verdadero sonido de su verba melódica. 

El grupo enriquece la gama sónica de las visiones de Poots, sabiamente destiladas en sus intervenciones y ayudan a la variedad de enfoques y ambientes.

Hermoso híbrido entre  folk,  minimalismo, abstracciones, ensoñaciones etéreas y mágicas. Solamente recuéstense en el lugar más acogedor del hogar, coloquen “Palabras Inconclusas” y mientras lo escuchan, déjense llevar sin condicionamientos a ese lugar donde desaparece por momentos la rutina agobiante de cada día.-


Damien Poots: guitar & keyboard (tracks 4 & 7) 
Tomás Fares: piano & rhodes 
Lucas Goicoechea: alto sax (track 3) 
Mauricio Dawid: electric bass 
Fran Cossavella: drums



sábado, 27 de mayo de 2017

EL JAZZ SEGÚN: JEAN PAUL SARTE


La fotografía que se empeñan en remendar con ese actual Sartre sin cigarrillo no es Sartre, como tampoco hoy sería quien es de no haber existido el jazz. El pasado 21 de junio propició la celebración del centenario de Jean-Paul Sartre (París, 1905-1980), el escindido ensayista y filósofo del existencialismo combativo. 

Sin la representación de la libertad e imaginación que el autor de La Náusea supo captar en las entrañas del jazz norteamericano jamás hubiera llegado a proponer la revisión humanista que traía consigo aquella sentencia que rezaba “hacer, y al nacer hacerse, y no ser más que lo que él se ha hecho”. 

Como el hombre, también el jazz que escuchó Sartre “sobre el terreno” era una pasión inútil, violenta, dolorosa, pero por ello auténtica, cercana, y también bella. El texto que sigue fue publicado en el número 0 (verano de 1990) y en él se aprecia con claridad por qué este humorado “maître à penser” sentía también en el jazz esa nostalgia por las cosas bien hechas que le hacían olvidar el absurdo vital y otorgaban esperanza al estrabismo de su existencia extraviada.



La música de jazz es como los plátanos que se comen al momento. Dios sabe los discos que hay en Francia y los imitadores melancólicos, pero es justamente un pretexto para verter lágrimas en buena compañía. He descubierto el jazz en América, como todo el mundo. 

Algunos países tienen diversiones nacionales y otros no las tienen. Hay diversión nacional cuando el público impone un silencio riguroso durante la primera mitad de la representación y empieza a vociferar y a saltar durante la segunda mitad. Si se acepta esta definición, no existe en Francia diversión nacional, excepto en las subastas. 

Tampoco existe en Italia, excepto en los robos: le dejan operar al ladrón en medio de un silencio atento (primera mitad) y después se protesta y se grita “¡al ladrón!”, mientras que él se escapa (segunda mitad). En Bélgica, por el contrario tienen las luchas de gallos; en Alemania, el vampirismo, y en España, las corridas.


EN FRANCIA, LOS JAZZISTAS SON HOMBRES GUAPOS, CON CAMISAS FLOTANTES Y PAÑUELO AL CUELLO. SI ALGUIEN SE ABURRE DE ESCUCHARLES, SE LES PUEDE OBSERVAR Y TOMAR NOTA DE SU ELEGANCIA



Yo me he dado cuenta en Nueva York de que el jazz es una diversión nacional. En París sirve para bailar; pero es un error; los americanos no bailan al ritmo del jazz; tienen para ese efecto una música más particular, que sirve para celebraciones y bodas, y que ellos llaman “Music by Muzak”. 

Se abren los grifos en los apartamentos, y suena el Muzak mientras se flirtea, se llora, se baila. Se cierran los grifos y se acabó la música del Muzak. Los comunicantes y los amantes se acuestan. En el Nick’s Bar de Nueva York se divierten nacional mente. Es decir, se sientan en una sala repleta de humo, junto a los marineros, malabaristas, maleantes y damas de la sociedad. Mesas y apartados Nadie habla. Los marineros van de cuatro en cuatro. Miran con odio legítimo a los chulos que sí sientan en apartados con su pareja. Ellos también desearían pareja, pero no la tienen. Beben, son hombres duros; ellas son duras también; beben y no hablan nada. Nadie habla, nadie se mueve; el jazz suena desde las diez hasta las tres de la madrugada. En Francia, los jazzistas son hombres guapos, con camisas flotantes y pañuelo al cuello.  
Si alguien se aburre de escucharles, se les puede observar y tomar nota de su elegancia. En el Nick's Bar aconsejan no mirarles; son igualmente feos que los ejecutantes de una orquesta sinfónica. Rostros huesudos con bigotes, llevan americana y cuello semiduro (al menos, durante el principio de la velada) y tienen la mirada dura. Los músculos abollan las mangas de sus camisas.

Están tocando. Se les escucha. Nadie sueña. Chopin hace soñar o también André Claveau. Pero no el jazz del Nick’s Bar. Fascina y no se piensa más  que en él. No existe el menor consuelo. Si acaso sois cornudos, os marcháis como estabais, sin ternura alguna. No hay forma de coger la mano de vuestra vecina o compañera y de hacerla comprender con un guiño que la música puede traducir un estado de ánimo. Es seca, violenta, sin piedad. No es alegre, no es triste, pero sí inhumana. Todo ello se parece a los gritos crueles de las aves de presa. Los intérpretes empiezan a sudar uno después del otro. Primeramente el trompetista; luego, el pianista, y el trombonista, seguidamente. El contrabajo parece estar moliendo algo. No hay lenguaje de amor, no hay consuelo. Todo es apresurado, como las gentes que van a tomar el Metro o que almuerzan en un restaurante automático. Tampoco es el cántico secular de los esclavos negros. Ni tampoco el sueño triste de los “yanquees”. Nada de esto: un intérprete fuerte y grueso soplando su trombón, un pianista implacable, un contrabajista que rasca sus cuerdas sin escuchar a los demás. Se dirigen con esta música al sentimiento más elevado del oyente, al más seco, al más libre, al que no quiere ni melodía ni ritornello, sino la explosión atronadora del momento. El oyente se siente como reclamado por ellos. No se siente balanceado. Es como una peonza en movimiento que gira..., y el ritmo nace.

Si el oyente es joven, ese ritmo le agita y le hace saltar con más y más fuerza, y el que está a vuestro lado también; es como una ronda infernal. El trombonista se cansa, vosotros también, como el trompetista, y de repente notáis algo que ocurre en el escenario; los músicos ya no tienen el mismo aspecto, se comunican esa prisa, un aire maniático, parece que están buscando alguna cosa. 

Alguna cosa como el placer sexual, y el oyente también busca algo y empieza a gritar, ¡hay que gritar!, la orquesta se convierte en una peonza inmensa. Si os paráis, la peonza se para también. Gritáis; ellos siguen rascando, soplando; están  poseídos, y seguís gritando como una mujer que va a dar a luz. El trompetista toca al pianista y le transmite su posesión como en la época de Mesmer y sus baldes. Seguís chillando, y toda una masa de gente chilla; ya no se oye el jazz, pero sobre un estrado se ven gentes que sudan, y sentimos el deseo de girar sobre nosotros mismos, gritar a la muerte y golpear el rostro de nuestra compañera.

Y de repente, el jazz se para, el toro recibe su estocada, el gallo más viejo se ha muerto. Todo ha concluido, Y sin daros cuenta habéis bebido vuestro whisky mientras gritabais sin daros cuenta de ello. Un camarero impasible lo sustituye por otro. Os quedáis asombrados, os agitáis y decís a vuestra vecina de mesa: “¡No está mal!” Ella no os contesta, y empieza todo de nuevo. No os dedicaréis al amor esta noche, no os tendréis lástima y ni siquiera habréis llegado a emborrachamos; estaréis imbuidos por un frenesí, por ese crescendo convulsivo que se parece al ansia rabiosa e inútil del placer. 

Saldréis de allí un poco gastados, un poco ebrios, pero con una especie de calma apaciguada, como después de un gran desgaste nervioso. El jazz es la diversión nacional de los Estados Unidos.


Intro: Enrique Turpín
Fuente: CDJ Nro 89 - Pág.:42 / 43
Julio / Agosto de 2005